Todos los activos cosméticos tienen grandes beneficios, aprende a usarlos con esta guía definitiva
El cuidado de la piel ha evolucionado significativamente, y dentro de esta revolución, los ácidos han emergido como ingredientes clave, esenciales para tratar una amplia gama de problemas cutáneos. Desde combatir el acné, atenuar manchas, reducir la apariencia de arrugas, hasta ofrecer poderosos beneficios antiinflamatorios, los ácidos han demostrado ser herramientas versátiles y efectivas en la rutina de belleza diaria. No obstante, para obtener resultados óptimos y evitar dañar la piel, es crucial comprender cómo utilizar estos activos de manera adecuada. A continuación, desde nuestro centro de estética avanzada te presentamos una guía completa sobre los principales ácidos utilizados en cosmética, sus beneficios, aplicaciones, y precauciones.
¿Por qué son un gran reclamo de belleza?
Los ácidos han ganado un lugar privilegiado en el mundo de la cosmética por su efectividad y versatilidad. Son capaces de tratar una variedad de problemas cutáneos, desde la hidratación hasta la firmeza, pasando por la exfoliación y la regeneración celular. Existen dos grandes grupos de ácidos en cosmética: los Alfa-hidroxiácidos (AHA), generalmente de origen vegetal, y los Beta-hidroxiácidos (BHA), de origen químico. Ambos grupos juegan roles cruciales en el cuidado de la piel, y su correcta utilización puede marcar una gran diferencia en los resultados.
Ácido Salicílico
El ácido salicílico, un BHA, es conocido por su capacidad para penetrar en los poros, limpiando profundamente y eliminando el exceso de grasa y las impurezas que causan la obstrucción. Su acción queratolítica, que ayuda a eliminar las capas externas de la piel, lo convierte en un ingrediente esencial para tratar una variedad de problemas cutáneos.
¿Para qué se utiliza?
El ácido salicílico es extremadamente efectivo en el tratamiento del acné vulgar, tanto en sus formas inflamatorias como no inflamatorias. Además, es útil en la rosácea, el fotodaño leve, piel con textura áspera, y en algunos casos de hiperpigmentación post-inflamatoria. Su capacidad para eliminar y descongestionar el sebo de los poros lo hace indispensable en productos destinados a pieles grasas y propensas al acné.
Cómo aplicarlo
El ácido salicílico está disponible en diversas concentraciones y formas, desde limpiadores y tónicos hasta tratamientos más concentrados que requieren prescripción médica. Dependiendo del problema a tratar y la concentración del producto, puede aplicarse desde varias veces al día hasta solo un par de veces por semana. Es importante aplicarlo después de limpiar la piel y antes de la hidratación y protección solar.
Con qué otros activos no se debe mezclar
Dado que el ácido salicílico puede ser irritante para la piel, especialmente en combinación con otros activos fuertes, no se recomienda mezclarlo con retinoides, ya que ambos pueden aumentar el riesgo de irritación.

Ácido Azeláico
El ácido azeláico es un ácido dicarboxílico con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas. Se encuentra de manera natural en granos como el trigo, el centeno y la cebada, y es conocido por su capacidad para combatir bacterias en la piel y reducir la inflamación.
¿Para qué se utiliza?
Este ácido es eficaz en el tratamiento del acné, la rosácea y la hiperpigmentación. Ayuda a reducir la inflamación, matar las bacterias que causan el acné, y disminuir la producción de melanina, lo que lo hace útil para tratar manchas oscuras y uniformar el tono de la piel.
Cómo aplicarlo
El ácido azeláico se puede utilizar tanto en la mañana como en la noche, y es lo suficientemente suave para el uso diario. Es importante aplicarlo sobre la piel limpia y seguir con un protector solar durante el día para proteger la piel tratada.
Con qué otros activos no se debe mezclar
El ácido azeláico es bastante versátil y se puede combinar con la mayoría de los ingredientes, pero siempre es mejor evitar mezclarlo con otros ácidos exfoliantes fuertes para prevenir la irritación.
Ácido Glicólico
El ácido glicólico es uno de los Alfa-hidroxiácidos (AHA) más conocidos y utilizados en cosmética debido a su pequeño tamaño molecular, que le permite penetrar profundamente en la piel y ofrecer resultados rápidos y efectivos.
¿Para qué se utiliza?
El ácido glicólico es ampliamente utilizado en productos exfoliantes y regeneradores. Su capacidad para eliminar las capas más superficiales de la piel promueve la renovación celular, mejorando la textura, suavidad y luminosidad de la piel. También es eficaz para reducir manchas, unificar el tono de la piel, controlar brotes de acné y estimular la síntesis de colágeno, lo que ayuda a disminuir arrugas y líneas de expresión.
Cómo aplicarlo
Debido a su potente acción exfoliante, se recomienda utilizar el ácido glicólico en las rutinas nocturnas, asegurando que la piel no esté expuesta a la radiación solar inmediatamente después de su aplicación. Una rutina ideal incluiría un limpiador suave, seguido por un tratamiento específico con ácido glicólico y, finalmente, una crema hidratante con ingredientes calmantes como ácido hialurónico, ceramidas o niacinamida.
Con qué otros activos no se debe mezclar
Para evitar irritaciones, es mejor no mezclar el ácido glicólico con otros activos exfoliantes fuertes, como el ácido salicílico o el ácido láctico, ni con retinoides, especialmente cuando la piel no está acostumbrada a ellos.

Ácido Mandélico
El ácido mandélico es un Alfa-hidroxiácido con moléculas más grandes que otros ácidos de su grupo, lo que lo hace más suave y menos irritante, ideal para pieles sensibles o para aquellos que son nuevos en el uso de ácidos.
¿Para qué se utiliza?
Este ácido es ideal para exfoliar suavemente la piel sin causar irritación, lo que lo convierte en una excelente opción para personas con piel sensible o con tendencia al enrojecimiento. También es útil para tratar el acné y mejorar la textura general de la piel.
Cómo aplicarlo
El ácido mandélico se debe aplicar por la noche, como otros ácidos exfoliantes, y es crucial seguir con un protector solar durante el día para proteger la piel tratada.
Con qué otros activos no se debe mezclar
Puede combinarse bien con ingredientes calmantes como el ácido hialurónico, pero es mejor evitar mezclarlo con retinoides o ácido glicólico para prevenir irritaciones.
Ácido Hialurónico
El ácido hialurónico es un polisacárido que se encuentra naturalmente en nuestro cuerpo y es conocido por su capacidad para atraer y retener agua en la piel, lo que lo convierte en un hidratante extremadamente efectivo.
¿Para qué se utiliza?
El ácido hialurónico es un ingrediente clave en la hidratación de la piel, ayudando a disminuir arrugas, mejorar la elasticidad y la firmeza cutánea. A diferencia de otros ácidos, no tiene acción exfoliante, por lo que es adecuado para todo tipo de piel, incluyendo las más sensibles.
Cómo aplicarlo
El ácido hialurónico se puede aplicar tanto por la mañana como por la noche. Se recomienda utilizarlo después de limpiar la piel y antes de la crema hidratante y la protección solar.
Con qué otros activos no se debe mezclar
No existen grandes contraindicaciones para mezclar el ácido hialurónico con otros ingredientes activos. Sin embargo, debido a su función hidratante, es mejor aplicarlo al final de la rutina de cuidado de la piel.

Ácido Retinoico y sus Derivados
El ácido retinoico, un derivado de la vitamina A, es uno de los ingredientes más poderosos en la lucha contra el envejecimiento, utilizado principalmente bajo prescripción médica. Sus derivados más suaves, como el retinol, el retinaldehído y la tretinoína, también son muy efectivos y más accesibles.
¿Para qué se utiliza?
El ácido retinoico y sus derivados son conocidos por su capacidad para reducir arrugas y líneas finas, disminuir manchas, mejorar la textura de la piel y aumentar la elasticidad. Estos ingredientes son esenciales en cualquier rutina antiedad debido a su acción profunda en la renovación celular.
Cómo aplicarlo
La piel necesita tiempo para adaptarse al ácido retinoico, por lo que es recomendable comenzar con concentraciones más bajas o aplicaciones menos frecuentes. Debe aplicarse siempre por la noche y de manera gradual, especialmente durante los meses de otoño e invierno, cuando la exposición al sol es menor.
Con qué otros activos no se debe mezclar
No combines el ácido retinoico con vitamina C ni con ácidos exfoliantes como el glicólico o el salicílico, ya que esto puede aumentar la irritación. Lo mejor es alternar su uso con estos ingredientes para aprovechar sus beneficios sin dañar la piel.

Ácido Láctico
El ácido láctico es otro Alfa-hidroxiácido que se produce naturalmente en el cuerpo a través de la fermentación de la glucosa. Es conocido por su capacidad para exfoliar e hidratar la piel.
¿Para qué se utiliza?
El ácido láctico se utiliza principalmente en el cuidado corporal, especialmente en zonas con piel seca y áspera, como codos, rodillas y pies. También es beneficioso para tratar manchas y mejorar la textura de la piel en el rostro.
Cómo aplicarlo
Al igual que otros ácidos exfoliantes, el ácido láctico se aplica mejor por la noche y requiere protección solar durante el día. Es suave y adecuado para quienes buscan mejorar la textura de la piel sin causar irritación significativa.
Con qué otros activos no se debe mezclar
Para evitar irritaciones, no mezcles el ácido láctico con otros ácidos fuertes o retinoides en la misma rutina. Alternar su uso con estos ingredientes puede ser una estrategia más segura.
Ácido Ascórbico
El ácido ascórbico, más conocido como vitamina C, es un potente antioxidante que ilumina la piel y combate los signos del envejecimiento. Es fundamental en cualquier rutina de cuidado de la piel destinada a proteger contra el daño ambiental.
¿Para qué se utiliza?
El ácido ascórbico se utiliza para tratar manchas oscuras, unificar el tono de la piel y mejorar la luminosidad. Además, tiene propiedades antiinflamatorias y promueve la producción de colágeno, ayudando a reducir la aparición de arrugas.
Cómo aplicarlo
La vitamina C se aplica mejor en la mañana, debajo de la crema hidratante y el protector solar, para maximizar su efectividad y protección contra los rayos UV.
Con qué otros activos no se debe mezclar
Para evitar la irritación, no combines el ácido ascórbico con retinoides ni con ácidos exfoliantes fuertes. También es importante elegir productos que contengan vitamina C estable, ya que este ingrediente es sensible al aire y la luz.
Ácido Ferúlico
El ácido ferúlico es un antioxidante derivado de las plantas que ha ganado popularidad recientemente en el cuidado de la piel por su capacidad para potenciar los efectos de otros antioxidantes como la vitamina C y E.
¿Para qué se utiliza?
El ácido ferúlico es eficaz en la lucha contra los radicales libres, ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y mejorando la luminosidad. También es útil en la reducción de manchas oscuras y la protección contra el daño solar.
Cómo aplicarlo
El ácido ferúlico se aplica mejor en la mañana, generalmente combinado con vitamina C y E para mejorar la protección antioxidante de la piel.
Con qué otros activos no se debe mezclar
El ácido ferúlico es bastante versátil y puede combinarse con la mayoría de los activos antioxidantes. Sin embargo, al igual que con otros ácidos, es recomendable evitar mezclas con ingredientes que puedan aumentar la sensibilidad de la piel.

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