Los principios activos en el contexto de un centro de estética suelen referirse a los ingredientes clave en productos de cuidado de la piel y tratamientos cosméticos. Estos ingredientes están diseñados para brindar beneficios específicos, como hidratación, rejuvenecimiento, reducción de arrugas, entre otros.
Algunos ejemplos comunes de principios activos en productos de belleza incluyen ácido hialurónico, retinol, vitamina C, péptidos, ácido glicólico y extractos botánicos. Cada uno de estos ingredientes tiene diferentes propiedades y puede ser utilizado para abordar diversas preocupaciones de la piel, desde la hidratación hasta el tratamiento del acné o la pigmentación.
Es importante consultar con un profesional en el centro de estética para determinar qué principios activos son más adecuados para tus necesidades individuales de cuidado de la piel.

Beneficios de los principios activos sobre la piel
Los beneficios más comunes para la piel asociados con algunos principios activos utilizados en productos de cuidado de la piel:
- Ácido Hialurónico: Actúa como «esponja» con el agua. Retiene 1000 veces su peso en agua, por lo tanto es capaz de rehidratar la piel en profundidad. Una buena hidratación asegura elasticidad, buena textura y a prevenir la aparición de arruguitas superficiales.
Usar sobre piel húmeda para que cumpla con su función (retener agua dentro de la piel). Si lo aplicas sobre piel seca es capaz de deshidratar nuestra piel. Para maximizar su efecto, despues de aplicar, sellar con un hidratante.
- Retinol: Es un derivado de la vitamina A (Retinoide). Molécula capaz de modificar el funcionamiento y renovación celular. Estimula la síntesis y producción de colágeno y elastina (que sirven de soporte a las células de nuestra piel), así repulpa la piel (redensifica y recupera su volumen), tratando líneas de expresión, flacidez, poros y mejora la apariencia de la piel.
Si nunca has usado retinol tienes que introducirlo poco a poco porque puede irritar y resecar tu piel. Para comenzar con el retinol debes conocer los niveles según su concentración.
Se usa por la noche. No usar en embarazo y lactancia. Evitar contorno de ojos y boca. Después de su uso debes aplicar un hidratante. Usar protector solar al día siguiente. - Vitamina C: Su nombre en forma pura es Ácido L-Ascórbico (L-Ascorbic acid). Es un súper antioxidante que combate los radicales libres, aumenta la síntesis de colágeno y elastina, potencia la acción de tu protector solar y por lo tanto protege nuestra piel contra el envejecimiento y fotodaño. Más % no significa que sea mejor, todo dependerá de cada formulación (del 5-15% ya obtienes todos sus beneficios. A más% más irritación puede causar).
Se puede usar tanto en la mañana como en la noche (idealmente usarlo en el día para combatir los agentes dañinos externos). No olvides aplicar tu protector solar después de tu Vit.C. Si tienes piel sensible/reactiva mejor opta por derivados de la Vit.C (más suaves y estables). Evita contorno de ojos y boca.
*Conserva tus productos bien cerrados, en un lugar oscuro y fresco para evitar que se oxide. - Niacinamida: Es la vitamina B3 (también se le llama «nicotinamida» o «vitamina PP»). Ayuda a reparar la barrera protectora de la piel, aumenta la hidratación, despigmenta manchas y previene su formación. También regula la producción de sebo (grasa), reduce poros, textura irregular de la piel. Es una aliada genial para todo tipo de pieles con la barrera protectora dañada, con rojeces y brotes de acné.
Se puede usar a diario (tanto de día como de noche). Lo pueden utilizar todos los tipos de piel. El porcentaje óptimo para obtener todos sus beneficios sin irritaciones es del 2-5%.
Si usas productos con % más elevados y no sientes irritación, entonces, puedes continuar su uso. - Ácido Glicólico: Es un exfoliante químico que se obtiene de la caña de azúcar y pertenece a los alfahidróxiacidos (AHA). Disuelve las células muertas, renueva e ilumina la piel, estimula la regeneración celular y es genial para luchar contra el acné, textura irregular y para afinar poros. En porcentajes superiores al 10% trata las manchas, cicatrices y lineas de expresión.
Se puede usar tanto en la mañana como en la noche, pero es preferible que lo uses por la noche. Se aplica sobre el rostro limpio y seco evitando el contorno de los ojos y labios. Una vez puesto no se enjuaga a no ser que así lo indique el producto. Después no olvides tu hidratante. Es apto para todo tipo de pieles, especialmente beneficioso para pieles mixtas, grasas y acnéicas. - Ácido Salicílico: Es un exfoliante químico que pertenece a los betahidróxiacidos (BHA). Tiene acción queratolítica (ablanda y disuelve las células muertas), limpia profundamente los poros, es seborregulador y antiinfiamatorio. Este principio activo es genial para tratar pieles con textura irregular, comedones abiertos (puntos negros), acné, dermatitis seborreica y psoriasis entre otros.
Se puede usar tanto en la mañana como en la noche (pero sólo una vez al día) lo recomendable para evitar irritaciones es de 3 veces por semana. Si la presentación es en tónico no se enjuaga a no ser que así lo indique el producto.
Vierte un poco del producto sobre un disco de algodón y aplica sobre todo el rostro evitando contorno de ojos y boca.
Es ideal para pieles mixtas, grasas y acnéicas. Y aunque puedan usarlo todos los tipos de piel, las pieles secas y sensibles deben tener cuidado porque puede resecar la piel.

Cómo mezclar los principios activos
- Ácido Hialurónico: El ácido hialurónico se puede combinar con cualquier otro principio activo sin problemas. Aunque tenga la palabra «ácido» sirve para hidratar. Al ser una molécula presente en nuestro cuerpo, se puede usar en cualquier tipo de piel y a partir de cualquier edad.
- Retinol: La combinación más respetuosa para la piel es mezclar retinol con ingredientes que nutran, hidraten, regeneren o antioxiden (ácido hialurónico, péptidos, ceramidas, niacinamida, etc…). Así también se compensa la posible irritación y resequedad que pueda generar el retinol. El resto de principios activos cosméticos que no aparecen en esta ficha se pueden mezclar sin problemas.
- Vitamina C: La vitamina C pura puede causar irritación, por lo tanto evitaremos mezclarla con otros principios activos que tengan capacidad de irritación (como retinoides y ácidos exfoliantes) para así evitar posibles problemas. Con el peróxido de benzoilo no se podría mezclar ya que se anularían el uno al otro y no harían efecto.
- Nianicamida: Es un principio activo súper amigable, se puede combinar con cualquier otro activo. Existe el mito de no mezclar Niacinamida con Vitamina C, pero esto fue a raíz de un experimento en los años 60 que se ha malinterpretado. Juntas son muy buen combo para tono, opacidad y antiedad.
- Ácido Glicólico: No se recomienda mezclar otros exfoliantes junto al ácido glicólico ya que puede sobre-irritar (si el producto ya viene formulado con varios ácidos exfoliantes entonces no habría problema, el hecho es no mezclarlos de forma individual). No se suele recomendar combinarlo con retinoides o vitamina C por que también pueden sobre-irritar, aunque en algunos casos (de pieles resistentes) la mezcla de glicólico y Vit. C puede ser un super combo de iluminación.
- Ácido Salicílico: Dependiendo del extracto específico, pueden proporcionar una variedad de beneficios para la piel, como calmar la irritación, reducir la inflamación, y proporcionar antioxidantes para proteger la piel del envejecimiento prematuro.
Estos son solo algunos ejemplos, pero hay muchos otros principios activos que pueden ofrecer una amplia gama de beneficios para diferentes tipos de piel y preocupaciones específicas.
Siempre es recomendable consultar con un profesional en un centro de estética para determinar los productos y tratamientos más adecuados para tu tipo de piel y necesidades.